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"Más aprendes del Che, más encajas con él" By Liliana Morelli |
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Vino a rastrear la vida del líder revolucionario que interpretará en un film de Steven Soderbergh. La etiqueta de latino y el encuentro con Calica, amigo de Guevara.
Relajado, imponente en su 1.90 metro, y con un ejemplar del "Buenos Aires Herald" en la mano, Benicio del Toro ingresa en La Bibliothéque -el café del Hotel Sofitel que huele a madera quemada y magnolias, pura elegancia cinco estrellas-, y es harto fácil imaginarlo en las antípodas: peleando en Sierra Maestra. Barbado, con jean, la camisa y el saco negros y una gorra de béisbol que reemplaza a la tradicional boina del Che, es un calco del mítico revolucionario que interpretará en el film de Steven Soderbergh.
Pasado el mediodía y recién desayunado, el actor de "Traffic" bajó al encuentro de Carlos "Calica" Ferrer -un entrañable amigo del Che Guevara- y su hija Candelaria. Hace ocho días que está en el país, explorando las huellas de su personaje. Y Calica, un guía de lujo, rastreó con él Alta Gracia: exhumó detalles, recorridos y peripecias de aquella infancia y juventud compartidas.
Un amigo suyo, el abogado José Tissera y su mujer Chuchi, los invitaron a comer un cabrito. Visitaron el Museo del Che, los lugares donde vivió la familia Guevara, el colegio Manuel Solares y el Museo Histórico. Almorzaron en la estancia Potrerillos, con vista al estupendo campo de golf, propiedad de Ignacio Zuberbuhler, nieto del escritor Enrique Larreta.
"Benicio se fijó mucho en las fotos y documentos, en los videos donde hablan quienes lo conocieron, incluída Rosarito, quien fuera cocinera, niñera y una segunda madre para Ernesto", cuenta Calica, quien hoy vino a entregarle un anticipo de su libro recién sacado del horno: "De Ernesto al Che. El segundo y último viaje de Guevara por Latinoamérica". Allí relata los pormenores de la travesía con su gran amigo -recién recibido de médico- por Bolivia, Perú y Ecuador, en 1953.
Minutos antes de que Benicio copara la escena, su mano derecha Fernando Sulichin -un productor argentino radicado en Hollywood- dejó claro el soberano desinterés del actor portorriqueño hacia la prensa ("Rechazó 50 mil dólares de un canal para ir 15 minutos") y estipuló consignas de hierro: "Sólo 5 preguntas y 2 minutos para los fotos. No hablará de la película. Tampoco del Che ni de temas personales. No habrá fotos durante la entrevista".
El poder arrollador de la industria del cine sentó sus reales (remitiendo a periodista y fotógrafo a un pasaje de la Divina Comedia: "Dejad toda esperanza quienes entraís aquí"), pero tres circunstancias fortuitas lo pulverizaron: la buena disposición y la calidez de Benicio del Toro, su deuda de gratitud con Calica, y el oportuno retiro de Sulichin, urgido por un trámite.
Benicio habla del Che en tiempo presente -tal vez del Che que está "construyendo" su cabeza y sus entrañas-, en un español con tonada caribeña. Tiene voz ronca, ojos achinados de un verde-dorado incierto, la nariz respingona y labios tremendamente sensuales. Usa un anillo de plata con una calavera. Cómodo, absolutamente ajeno a los relampagueos de una mega star de Hollywood, hojea el libro y le llama la atención una foto: Calica con un grupo de mineros bolivianos, rodeando un camión. "Me la sacó Ernesto", dice Ferrer. El actor observa: "Mira, están todos armaos", y Calica le explica que los mineros venían de defender la ciudad de La Paz, porque la revolución tambaleaba.
Del Toro -una pieza codiciada y cotizada del engranaje hollywoodense- reúne la sencillez de un campesino bretón y, por instantes, la desvalidez de un náufrago. Escueto. Telegráfico a veces. Tranquilo y algo timidón. "Fotos sin gorra sólo me saco con Calica", dice su boca para la perdición, y es la única limitación que plantea.
Noticias: ¿Cuál era tu idea del Che y qué ha cambiado con esta aproximación a sus orígenes?
Benicio Del Toro: Me reafirma cosas que yo pensaba, o dichos y giros en la conversación que aquí encuentras en la calle, cuando sales por Corrientes... Me acercó a lo que él leyó, a lo que decía, a cómo fue criado, a los amigos que lo conocieron de niño.
Noticias: Tenías el retrato del revolucionario, y le sumaste una dimensión más cotidiana.
Del Toro: Definitivamente, totalmente.
Noticias: ¿Calica te fue describiendo gestos, reacciones, actitudes de su amigo?
Del Toro: Sí, y aún más importante, me aceptó y me dio su tiempo, amén de todos los detalles y las anécdotas que sólo Calica conoce. El sólo hecho de dártelos es muy importante, eso no hay quien lo compre. Esos manierismos, muy argentinos e italianos, y muchas cosas más...
Noticias: ¿Visitar Alta Gracia fue como hurgar
en el álbum familiar del Che: los primeros afectos, los amigos y sus
complicidades, la casa familiar?
Noticias: Con esa familiaridad típica de pueblo chico. ¿Te criaste en un lugar similar?
Del Toro: No tan chico, pero sí... Santurce es chico. Puerto Rico es todo chico (ríe). Pero Alta Gracia me recordó el lugar donde creció mi viejo, San Germán, también en Puerto Rico.
Noticias: Hay códigos de confianza compartidos, una red de contención que va arropando...
Del Toro: Exacto, exacto.
Noticias: En Cuba rastreaste las huellas del mito, ¿ahora conocés la contrapartida, la época en que Guevara era sólo un joven idealista?
Del Toro: Exacto, acá se completa el mito.
Noticias: ¿Armaste el rompecabezas?
Del Toro: Creo que sí, para conocer al Che era muy importante conocer de dónde viene.
Noticias: Cuando estás construyendo un personaje, ¿sos un obsesivo que siempre le da una vuelta más, o hay un momento en que decantó y sentis que está "redondo"?
Del Toro: Con una persona como el Che Guevara puedes estar construyéndolo y estudiándolo toda una vida (sonríe), pero hay un momento en el que tengo que parar. Uno sigue estudiándolo y estudiándolo, pero en algún momento tienes que ir y hacerlo. Llega un momento en que yo no hago una imitación del Che, hago mi interpretación. Y para eso se hace este trabajo previo.
Noticias: Según Calica, tenías una versión muy acertada de su vida, habías leído libros y en Cuba conociste a su mujer, Aleida March, y a sus hijos.
Del Toro: Pero mientras más se aprende sobre él, más uno encaja con él.
Noticias: ¿Cuál dirías que era su costado vulnerable, tapado tras la imagen dura del revolucionario?
Del Toro: La familia, yo creo. Tiene la vulnerabilidad del ser humano, y el sitio más... (hace una pausa) es su familia, ya sean los hijos o sus hermanos, su mamá, su papá...
Noticias: Conociste a su hijo Camilo…
Del Toro: (interrumpe) Prefiero no hablar de eso, me gustaría preguntarle a él antes. Los respeto demasiado pá hablar. Yo tampoco hablaría de él (señala a Calica), a menos que me invite.
Llega el café, y Calica repite un dicho popular iraní: "Para conocer a una persona hay que viajar con ella", e inmediatamente reflexiona: "Me tocó viajar con Benicio y con Ernesto, y lo que los asemeja es la sencillez. En estos días le conté cómo se reía Ernesto, cómo caminaba, cómo era el Asmapul, el aparato que usaba en sus crisis de asma. Quiso saber qué libros podría estar leyendo durante el viaje, porque Ernesto viajaba siempre con alguno en la campera. Detectó uno que asoma en una foto, ya lo compró y lo leyó".
Del Toro no sólo es un lector ávido, también pinta ("Tengo poco tiempo y nunca fui demasiado bueno"), y en este viaje lo acompaña un amigo, profesor de Literatura en la Universidad de Cambridge. Le gusta el jazz, los temas latinos y las canciones de George Harrison. Admira el cine cubano y a los directores John Huston y Martín Scorsese. Hijo de una pareja de abogados, sus ancestros son un cóctel de españoles, americanos e italianos. Su madre murió cuando él tenía 9 años, sorteó choques con su madrastra y fue la pesadilla de los curas en un internado católico. Tenía 11 cuando la familia se radicó en Pennsylvania.
Zafó del mandato implícito de heredar el bufete de su
padre cuando, en la Universidad de San Diego, fue elegido para actuar en un
festival de teatro en Nueva York. Plantó bandera y se quedó a estudiar
actuación. Debutó como figura invitada en la serie "Miami Vice" y a los 21
años tuvo su oportunidad en cine: un papel secundario en "Licencia para
matar", la saga de James Bond. Con lo que ganó se compró un auto, y partir
de allí una película sucedió a otra. Entre ellas, "Cristóbal Colón", junto a
Marlon Brando y Tom Selleck, y "Huevos de oro", del cineasta español Bigas
Luna.
Su buena estrella empieza a brillar fuerte con "Traffic", donde interpreta a un policía mejicano atrapado en una red de corrupción y narcotráfico. Dirigido por Steven Soderbergh, cosechó más de veintre premios, incluídos los fulgurantes Globo de Oro, Oscar y Oso de Plata en Berlín. "La época mala sirvió para relativizar el éxito, que va y viene", dice hoy, tras acumular roles protagónicos, cachets en alza y elogios de la crítica. Basta recordarlo en "La ciudad del pecado" -tres historias de mujeres tentadoras y hombres al margen de la ley-, en "21 gramos" (un cruce de amores y venganzas, con Sean Penn y Naomi Wats) y en "Sin city".
Soltero difícil, vive en Los Ángeles pero no lleva una vida rumbosa. De su ajetreado prontuario sentimental sólo trascendieron dos parejas: Alicia Silvestone y Chiara Mastroianni, la rubia hija de Marcelo y la gélida Catherine Deneuve.
Noticias: ¿Disfrutás o padecés tu raíz latina?
Del Toro: (piensa) Bueno... las dos, como todo latino (ríe)
Noticias: La industria del cine te encasilló mucho tiempo en personajes de los bajos fondos, acorde al estereotipo latino, ¿cómo zafaste de esa etiqueta?
Del Toro: Sí, bueno... no prestándole atención a nada de eso y haciendo el papel lo mejor que podía. No le presto mucha atención. Si me dan el papel de malo, lo tomo y lo hago pué, que le voy a hacer. Y, eventualmente, haré mi propia película y ahí no haré de malo. Llegará el momento en que tendré el control de mi destino.
Noticias: Hace poco Gael García Bernal se quejó también del estereotipo del latino bueno, que según el cine americano vive en los suburbios, tiene un montón de hijos...
Del Toro: (interrumpe) ...que reza...
Noticias: ...y que para salvarse tiene que ir a la universidad y casarse con una blanca. ¿Ese no te tocó?
Del Toro: (divertido) Ah, si... no, no me tocó, pero me gustaría hacerlo. Lo que pasa es que cuando haces una película la escribe un anglosajón que nunca ha estao en Latinoamérica. Ahora hay mucho cine latinoamericano, mucho director latino trabajando en Hollywood, pero las películas se hacen con un libreto. Hay pocos escritores de cine latinoamericanos, pero hay cada día más.
Riguroso y serio, Del Toro quiso documentarse y se entrevistó con la periodista Julia Constenla y con Pacho O´Donnell, autor del libro "El Che". Aunque el guión del film no está terminado, se sabe que actuará Javier Bardem. El relato se centrará en el día en que el Che y Fidel se conocen en México, el suceso del Gramma, la lucha en Sierra Maestra y los once meses en Bolivia. Omitirá la etapa de funcionario del gobierno cubano y como guerrillero en el Congo. "Se están guiando por la biografía de Jon Lee Anderson, que relata la actuación del Che en Cuba -confió O’Donnel-. Quiso verme poque leyó mi libro, donde enfoco el período en Bolivia, hasta su muerte. La gente del equipo me preguntó si Salta tiene paisajes similares a La Higuera, donde lo mataron. Tal vez filmen algo en México y en Salta".
Noticias: Benicio, ¿en la investigación encontraste alguna arista del Che con la que te hayas sentido especialmente identificado?
Del Toro: Mira, particularmente me gusta su internacionalismo, mucho. Me gusta su sentido de la justicia. Hay muchas cosas suyas que son admirables, como su sentido de la organización, esa dedicación para escribir su diario en Bolivia todos los días. Lo del diario es casi superficial, pero la dedicación es una constante...
Noticias: Fidel Castro contó, en el programa de Diego Maradona, que Guevara era extremadamente autocrítico, muy duro consigo mismo.
Del Toro: El diario entero que escribió en Bolivia, hay gente que lo lee y dice "Este tipo estaba muy negativo", pero es que se está criticando, porque es un diario para él, personal. Y escribe descalificando lo que no está funcionando, lo que han hecho mal o a destiempo.
Noticias: ¿Y por casa como andamos con la autocrítica?
Del Toro: Te diría que, en relación a lo que hago, el crítico mas fuerte que tengo soy yo.
Noticias: ¿Llegás a flagelarte?
Del Toro: (ríe) No me doy paf paf yo mismo, pero... es muy importante para entender. Cuando estás autocriticándote, estás entendiendo.
Noticias: ¿Qué pensaste cuando te ofrecieron el papel del Che?
Del Toro: Que iba a ser imposible. Que es imposible hacer ese personaje, por la dimensión que tiene.
Noticias: ¿Y qué te convenció de que era posible?
Del Toro: No, no, todavía es imposible. Y sabiendo que lo es, se trata de hacer lo imposible. |
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Te diría que, en relación a lo que hago, el crítico más fuerte que tengo soy yo. Cuando estás autocriticándote, estás entendiendo" |
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Con Calica, sin gorra. Benicio recibió un adelanto del libro de Carlos "Calica" Ferrer, un relato de su travesía por Latinoamérica con su amigo Ernesto Guevara. |
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(Photographs by Juan Ferrari) |
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